JUANA ORTIZ
juanamo93@yahoo.com
Cuando el amor materno se convierte en la mayor fuerza, no existen barreras que una madre no pueda vencer para favorecer a un hijo.
Partiendo de eso, también digo que cuando una persona con ciertas condiciones médicas depende de otro ser humano para desarrollar su diario vivir, la situación se le puede tornar un poco compleja. Pero si durante ese desarrollo encuentra a alguien que por amor o vocación esté dispuesto (a) a facilitarle la existencia, la vida se ve de otro color.
Pero no todos corren la misma suerte. Por ejemplo, muchos padres de familia en ocasiones deben confiar en algún centro de atención o profesional calificado para que les ayuden, si tienen un hijo con autismo u otras necesidades especiales.
Como abril es el Mes de Concientización sobre el Autismo, un momento dedicado a crear mayor conciencia sobre el trastorno del espectro autista, quiero hablarles un poco sobre la situación personal de una amiga.
Ella transforma su dura experiencia al confiar el cuidado de su hijo a un centro de cuidado para jóvenes con desorden del desarrollo, porque nació con autismo. En ese centro de cuidado, el joven fue víctima de abuso físico.
La traumática experiencia del muchacho resultó en una gran misión para su madre, ya que se convirtió en una defensora de las personas con trastorno del desarrollo. Abogando por cámaras de vigilancia en centros donde viven personas con esa condición.
juanamo93@yahoo.com
Cuando el amor materno se convierte en la mayor fuerza, no existen barreras que una madre no pueda vencer para favorecer a un hijo.
Partiendo de eso, también digo que cuando una persona con ciertas condiciones médicas depende de otro ser humano para desarrollar su diario vivir, la situación se le puede tornar un poco compleja. Pero si durante ese desarrollo encuentra a alguien que por amor o vocación esté dispuesto (a) a facilitarle la existencia, la vida se ve de otro color.
Pero no todos corren la misma suerte. Por ejemplo, muchos padres de familia en ocasiones deben confiar en algún centro de atención o profesional calificado para que les ayuden, si tienen un hijo con autismo u otras necesidades especiales.
Como abril es el Mes de Concientización sobre el Autismo, un momento dedicado a crear mayor conciencia sobre el trastorno del espectro autista, quiero hablarles un poco sobre la situación personal de una amiga.
Ella transforma su dura experiencia al confiar el cuidado de su hijo a un centro de cuidado para jóvenes con desorden del desarrollo, porque nació con autismo. En ese centro de cuidado, el joven fue víctima de abuso físico.
La traumática experiencia del muchacho resultó en una gran misión para su madre, ya que se convirtió en una defensora de las personas con trastorno del desarrollo. Abogando por cámaras de vigilancia en centros donde viven personas con esa condición.
La tasa de negligencia y de abusos en casas hogares son perpetrados muchas veces por algún miembro del personal de casa hogar, según han denunciado familiares y diversas entidades relacionadas con el tema.
El activismo motivó a mi amiga a incursionar en la política, afiliarse a diferentes fundaciones y organizaciones de servicios que facilitan mejor atención a estos pacientes.
Para madres e hijos, el autismo es luchar los 365 días del año. Con su testimonio, ella espera reducir los casos de abusos que ocurren a menudo, muchos de los cuales no salen a la luz.
Para que a otras familias no les suceda la desagradable experiencia que pasó con su hijo, esa amiga recomienda la tarea de averiguar lo suficiente sobre el hogar en que dejarán a su pariente, para no elegir el lugar equivocado.
Por la gran labor humanista que desarrolla en favor de las personas con trastorno, ella ha recibido innumerables reconocimientos que la enorgullecen a seguir con esa misión.
Por favor, hagamos nuestra parte para concientizar a otros sobre el autismo.
El activismo motivó a mi amiga a incursionar en la política, afiliarse a diferentes fundaciones y organizaciones de servicios que facilitan mejor atención a estos pacientes.
Para madres e hijos, el autismo es luchar los 365 días del año. Con su testimonio, ella espera reducir los casos de abusos que ocurren a menudo, muchos de los cuales no salen a la luz.
Para que a otras familias no les suceda la desagradable experiencia que pasó con su hijo, esa amiga recomienda la tarea de averiguar lo suficiente sobre el hogar en que dejarán a su pariente, para no elegir el lugar equivocado.
Por la gran labor humanista que desarrolla en favor de las personas con trastorno, ella ha recibido innumerables reconocimientos que la enorgullecen a seguir con esa misión.
Por favor, hagamos nuestra parte para concientizar a otros sobre el autismo.
*La autora es periodista y escritora, publicó el libro "Lo hice".

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