sábado, 11 de junio de 2022

DEFINA ENTRE AMIGOS Y FARSANTES

Por Franklin Diaz

cpuederd@gmail.com
"Un amigo es alguien que está en las buenas y las malas; te acepta, alienta y cree en ti. También, debe darte opiniones honestas y respetar que puedas tomar tus propias decisiones, y aceptar a tus otros amigos y familiares", sugiere la trabajadora social clínica, Klare Heston, LCSW.

Los amigos son esenciales en nuestro día a día y a pesar de que en ocasiones la amistad puede resultar con dificultades, numerosos estudios concuerdan en los grandes beneficios de este tipo de vinculaciones. La amistad se sustenta en la confianza, el afecto, la lealtad, la simpatía y el respeto mutuo, y juega un papel significativo en la vida del ser humano, tanto así que, expertos afirman que es beneficiosa para la salud mental.

Desde el nacimiento los humanos sentimos la necesidad de tener amigos, en el entendido de que somos seres sociales y demandamos del cuidado y el afecto de los demás para sobrevivir. Conforme vamos creciendo nos relacionamos con las personas que queremos para pasar el tiempo, de ahí que los amigos se adhieren a nuestras vidas de un modo tal, que muchas veces se convierten en parte de nuestras propias familias.

Los amigos son cruciales para ayudarnos a cambiar hábitos de vida que pudieran ser perjudiciales. De hecho, algunos estudios apuntan a que, en ocasiones, la amistad puede consistir en una motivación muy eficaz para cambiar hábitos que no sean muy saludables, entre otros beneficios importantes, sin embargo, es de rigor tener en cuenta que no todo quien nos sonríe puede ser considerado un amigo. Hay que tener sumo cuidado para no dejarse atrapar por un farsante, cuyas características básicas están determinadas por todo lo contrario a la amistad.

Establecer diferencias entre un amigo y un farsante, a veces puede resultar una tarea difícil, sobre todo cuando los simuladores se especializan en aparentar lo que no son, estableciendo una delgada línea que puede resultar imperceptible a la hora de determinar quién es o no es una persona de sentimientos auténticos.

Otro aspecto que puede dificultar aún más la distinción entre uno y otro, es la debilidad que podamos tener a la hora de evaluar el comportamiento de la otra persona, porque independientemente de que se pueda ser muy astuto a la hora de fingir afectos, siempre hay detalles que dejan al desnudo a quienes tratan de vendernos gato por liebre. Pero si no hacemos caso a determinadas alarmas, es probable que nos envolvamos en una errónea vinculación afectiva que a la postre, pudiéramos pagar a un alto precio.

No hay comportamientos farsantes que puedan considerarse perfectos, por eso es tan importante estar activos a la hora de relacionarnos con alguien, ya que son tantos los casos de relaciones que terminan de manera funesta, que lo menos que podemos hacer, es tomar en cuenta algunos consejos para evitar ser víctima de la falsedad.

El egocentrismo es una conducta habitual de los falsarios, puesto que se ven en la necesidad de ser el centro de las conversaciones o decisiones, de manera que los intereses de la otra persona son irrelevantes. Suelen disfrutar de las debilidades del otro, porque en esa medida tienen argumentos para hacer creer que les interesa que seas mejor, sin embargo, les habla a otros de tus defectos, suele restregártelos en la cara y constantemente te hace sentir culpable de tu conducta.

Escuchar no es una tarea propia de un farsante, más bien le interesa que se le escuche y cuando esto no ocurre, los que se supone deben ser simples diálogos, terminan de manera brusca. No toleran ni respetan los límites que puedan trazarse sus víctimas y aquí hay que tener cuidado, porque suele desatar su ira de la peor manera.

Si descubres algunas señales de que alguien no es tan genuino como pensabas, necesariamente debes replantearte esa relación y crear las condiciones para irse alejando, porque la vida es tan corta, que no vale la pena invertir tiempo en quien realmente no lo merece.

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