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¿Recuerdas cuando trabajar era el camino al progreso? Hoy, para muchos, trabajar es apenas el precio de sobrevivir. Cumplimos con nuestro horario religiosamente, aceptamos horas extras y regresamos a casa con la misma preocupación con la que salimos: el dinero no alcanza. Completamos la nevera y se vacía. Las facturas llegan una tras otra. Alquiler, teléfono, electricidad, agua,alcantarillado, impuestos, combustible, transporte, seguros: ¡qué terror!
Todo aumenta, excepto la tranquilidad; sentimos que vamos en reversa. Cargamos sobre los hombros un tren de responsabilidades que parece ganar peso cada mes; y entonces ocurre algo extraño: trabajamos más, pero avanzamos menos. Solo aumenta el costo de vida y la incertidumbre, recibiendo muy poco por nuestro tiempo.
Antes, el trabajo prometía una vida mejor. Hoy, para demasiadas personas, apenas garantiza la supervivencia.
¿Qué hacemos?
*El autor es doctor en administración pública y gerencia estratégica.

1 comentario:
Una realidad que muchos vivimos en silencio. Lo más triste es que hoy no basta con trabajar duro; también hay que luchar constantemente para que el dinero alcance y poder vivir con un poco de tranquilidad. El trabajo debería ser una herramienta para progresar, no una condena a sobrevivir jajajajaja yo en realidad en ocasiones así lo asimilo , merecemos trabajar para vivir dignamente, no vivir únicamente para trabajar.
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